Señor empresario: no rechace la experiencia, el que pierde es usted

RENTON, Washington., EE.UU.—En su intento por enderezar el problemático programa del 787 Dreamliner y trazar un nuevo curso para la próxima década, Boeing Co. le ha pedido ayuda a un grupo insólito: ingenieros estrella retirados.

Su misión es discutir y elaborar ideas junto a los actuales ingenieros y gerentes de proyectos. No obstante, los consejos de estos veteranos a menudo vienen acompañados de las típicas reflexiones de la gente mayor que dice lo que piensa, sin pelos en la lengua.

Como resultado, ex gerentes de Boeing han sido ridiculizados como “burócratas” e ingenieros de un proyecto fallido han sido acusados de “fumar marihuana”. Ese es un lenguaje que no se escucha con frecuencia en el imperio conservador de Boeing.

Antes de la inauguración ayer de la Feria Internacional de Aeronáutica, que se celebra cada año en Farnborough, Inglaterra, una de las tareas de los experimentados ex ingenieros ha sido determinar qué debería hacer la empresa con algunos de sus aviones más populares.

Una idea que criticaron de entrada consistía en usar motores de rotor abierto. En teoría, estos motores podrían mejorar la eficiencia del combustible y reducir las emisiones, pero son extremadamente ruidosos y su seguridad no ha sido comprobada.

“¿Alguna vez ha visto un diseño de rotor abierto que se vea como un avión de verdad?”, preguntó Lars Andersen, un ex gerente de programa para el Boeing 777, quien se retiró en 2007. “El rotor abierto tiene serios problemas de diseño e ingeniería”, afirmó en una reunión informal el mes pasado. Además de su rol como asesor, Andersen ha sido nuevamente contratado a tiempo completo para encabezar un equipo que estudia el futuro del 777.

Algunos de los ingenieros jubilados han criticado la implementación de nuevas prácticas manufactureras y de ensamblaje en Boeing, que ha creado obstáculos para el programa del Dreamliner, un avión eficiente en combustible en el que la empresa ha apostado gran parte de su futuro. “La tecnología no vende aviones”, señaló John Roundhill, un ingeniero y ex director de estrategia y desarrollo de productos que se retiró en 2002. “La empresa que produzca el mejor avión gana la cuota de mercado”.

Jim Albaugh, presidente ejecutivo de la división de Aviones Comerciales de Boeing, escogió a ocho ejecutivos retirados de Boeing a finales del año pasado para formar un Grupo Asesor Senior. “Sabía que teníamos jubilados que estaban preocupados por la compañía y quise invitarlos al equipo”, dijo Albaugh en una entrevista. “Tienen algunas opiniones muy contundentes”.

Durante un desayuno grupal hace poco, cerca de Seattle, el líder no oficial del grupo, Joe Sutter, de 89 años, no escatimó en palabras para criticar el plan de la empresa de tercerizar la producción de partes clave del Dreamliner, uno de los factores que han provocado un retraso de dos años en su producción. La semana pasada, representantes de Boeing advirtieron que la entrega del primer Dreamliner podría ser postergada hasta las primeras semanas de 2011, pero indicaron que su intención sigue siendo entregarlo antes de fin de año.

Sutter señaló que el programa de tercerización de partes del Dreamliner fue concebido “cuando los burócratas dirigían” la empresa. Según Sutter, la solución al problema de depender de socios para la provisión de componentes clave consiste en tener a “un buen puñado de ejecutivos de Boeing siguiendo paso por paso todo lo que hacen”.

De hecho, es una de las propuestas que Boeing se tomó al pie de la letra. A finales del año pasado, envió a un grupo numeroso de empleados de Boeing a sus proveedores y trajo de vuelta algunos trabajos tercerizados para enderezar el programa del 787.

Sutter, una leyenda en la industria aeroespacial, es el veterano más famoso de Boeing. Ingresó a Boeing apenas finalizada la Segunda Guerra Mundial y tuvo un rol importante en todos los aviones de pasajeros de Boeing hasta finales de los años 80. Sutter es más conocido por liderar el equipo de diseño que desarrolló el jumbo 747, el producto insignia de Boeing en la era de los aviones jet. Se retiró de la empresa hace 23 años, pero aún conserva una oficina en la sede en Renton y trabaja como mínimo un par de días a la semana.

Fuente: Peter Sanders – WSJ online

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1 Response so far »

  1. 1

    Empresarios de Mendoza fueron duros con Jaque en un informe por la promoción industrial…

    encontre interesante el artículo y lo he añadido al blog noticias argentinas :), un abrazo…


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