Para un emprendedor u hombre de negocios: haz como un monje zen

A su manera, los monjes zen (budistas) son exitosos. Pruebas científicas han demostrados que son quienes tienen los menores índices de estrés y ansiedad, que son capaces de ejecutar tareas consideradas imposibles para un ser humano, que son capaces de dominar los reflejos y los actos involuntarios del cuerpo como los latidos del corazón. ¿Cómo hacer para que, como emprendedor y hombre de negocio, te transformes en un monje zen sin serlo, y llenes de éxitos tu vida?

1. Haz una cosa cada vez. Un proverbio Zen dice “cuando camines, camina. Cuando comas, come”. En la oficina ¿cuántas veces haces dos o más cosas al mismo tiempo? ¿Y cuántas veces te has ufanado de ello, como si fuera una proeza? No es una proeza, es una señal de ineficiencia porque ninguna de esas cosas estarán bien hechas.

2. Lo que sea, hazlo pausadamente y con propósito. Tus acciones deberán ser razonadas y realizadas con pausa, así ganarás en concentración. No glorifiques la flojera y la lentitud, glorifica la calidad. Lo que hagas, hazlo bien.

3. Lo que sea, hazlo de forma plena. Centra tu mente en la tarea y complétala antes de pasar a la siguiente. No dejes cosas sin terminar. Si algo queda inacabado, comienza la siguiente jornada con esa tarea y no la dejes hasta terminarla.

4. Haz menos. Esto no significa que seas perezoso sino que hagas lo justo para hacer bien tus tareas. Agregar movimientos o palabras o gestos de más, sólo provocan ineficiencias. Agregar más reuniones, o alargarlas innecesariamente, sólo reflejan desorden mental. Estamos llenos de excesos y derroches y desperdicios. ¿Te has fijado cuántas palabras usas para responder una consulta por teléfono, que podría usar solamente una?

5. Espacia las tareas. Disponer de tiempo entre tareas te ayudará a concentrarte en ellas y te facilitará completarlas. Además, te regalarán preciosos minutos para tí. Una programación relajada te ayudará a hacer bien las cosas y a vivir tu vida, no tu trabajo.

6. Desarrolla rituales. Los monjes Zen tienes sus propios rituales para las  tareas que realizan, desde comer a limpiar o meditar. Tu también desarrolla rituales, serán tu soporte. No te olvides que el líder se reconoce por los rituales que emplea y que hacen que se los siga. Un ritual muy importante es que al llegar a tu oficina saludes a todo el mundo y recorras tus instalaciones preocupándote por tu personal.

7. Asigna tiempo para ciertas tareas. Hay tareas diarias que requieren un horario específico. Determina el tiempo para el aseo, para trabajar, para limpiar o para comer. Esto asegura que las tareas sean realizadas regularmente. Si para ti una tarea tiene la importancia suficiente para realizarse con regularidad, asígnale el tiempo necesario.

8. Dedica tiempo a aislarte. Una parte fundamental de la vida del monje Zen es la meditación sentado (zazen); tu debes hacer lo mismo. Elige un tiempo y un lugar para aislarte y en ese lapso dedícate a vaciar tu mente. Eso se llama meditar. También el hacer ejercicio puede ser una buena práctica para centrarse en uno mismo; en general, cualquier actividad puede ayudar a encontrarte, si es que estás cómodo en ella.

9. Sonríe y ayuda a los demás. Los monjes Zen dedican parte de su día al servicio a los demás; esto enseña humildad y aleja el egoísmo de sus vidas que se orientan al servicio. De igual forma sonreír y ser amable con todo el mundo ayuda a mejorar la vida de los que te rodean. Incluso considera unirte al trabajo voluntario de caridad.

10. Haz que limpiar o cocinar sean parte de la meditación. Además de la meditación zazen, limpiar y cocinar son partes importantes del día de un monje Zen. Tu también debe dedicar parte de tu tiempo a hacer cosas consideradas humildes. Si para ti son aburridas, intenta concentrarte en ellas, hazlas pausada y plenamente; verás que tu día cambiara plenamente, tu casa estará más limpia, y tu actitud y comportamiento cambiarán.

11. Piensa qué es necesario. Hay muy poco en la vida de un monje Zen que no sea necesario. En su armario no hay prendas exclusivas, ni muchos zapatos, nada de instrumentos tecnológicos, coches o comida basura (su dieta es vegetariana). No es necesario vivir como un monje Zen pero nos tiene que servir para recordar que hay muchas cosas en la vida que no son necesarias, y es interesante pensar qué necesitamos realmente en nuestra vida y que cosas son necesarias. Nos llenamos de cosas para que los demás las vean, y creemos que con ello ganamos su admiración y respeto. ¿Te has preguntado qué pasa por su mente cuando ven nuestras muestras de derroche? ¿Te has visto en el espejo en esos momentos?

12. Vive de forma sencilla. Es el corolario de la regla 11: si no es necesario, puedes vivir sin ello. Libérate de aquello que no sea necesario o esencial; para cada uno, esto será diferente (familia, lectura, ejercicio, trabajo, automóvil, etc.). Decide que es lo más importante para ti y hazle hueco en tu vida eliminando lo que no sea esencial. No seas vanidoso, que el único que pierde con ello eres tu. ¿Sabes que el hombre más rico del mundo vive en una casa confortable, sin mayores lujos, y anda en un vehículo ya antiguo?

Anuncios

3 comentarios so far »

  1. 2

    Yasnaya said,

    Me encanta este pos, y me aplico tus consejos… Justo ahora estoy emprendiendo un negocio de Biodanza, inico esta andadura y me gusta lo que dices, es lo que siento y vale la pena tenerlo claro…

  2. 3

    Yasnaya said,

    Por cierto, echa una ojeada a mi blog a ver que te parece https://vivalabiodanza.wordpress.com/


Comment RSS · TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: